Algunos medicamentos son sustancias de composición sencilla, como, por ejemplo peróxido de hidrógeno o agua oxigenada, yodo, bicarbonato de sodio, hidróxido de aluminio, nitrato de plata, clorato de potasio, etc. Según la finalidad que persiguen, se distinguen diversas clases de medicamentos:


- antibióticos:
inhiben o destruyen las bacterias y otros microorganismos
- antipiréticos: reducen la fiebre
- analgésicos: alivian el dolor
- antiinflamatorios: reducen la inflamación Los medicamentos pueden producir efectos secundarios no deseados dependiendo de la persona que los toma, la presencia de otras dolencias o la contraindicación ante otros medicamentos. Por ello
- antipiréticos: reducen la fiebre
- analgésicos: alivian el dolor
- antiinflamatorios: reducen la inflamación Los medicamentos pueden producir efectos secundarios no deseados dependiendo de la persona que los toma, la presencia de otras dolencias o la contraindicación ante otros medicamentos. Por ello
es importante no automedicarse: los medicamentos sólo se deben administrar bajo control médico.
Por otra parte, el descubrimiento de nuevas moléculas químicas favorece la posibilidad de transplantes de tejidos y de órganos, y las nuevas terapias genéticas.
Las prótesis ortopédicas, las válvulas cardíacas, los órganos artificiales o el hilo quirúrgico están hechos de productos químicos de alta tecnología. Las jeringuillas, las bolsas para sangre y sueros, el esparadrapo, el alcohol, al agua oxigenada y la anestesia son productos habituales pero no por ello de menor importancia en nuestras vidas.


